Ácido muriático
By James Tyler Kent — Lecciones de Materia Médica Homeopática
Al tratar una forma adinámica de fiebre continua con postración extrema, Arsenicum, ácido muriático y Phos. acid se imponen a la mente.
Con Arsenicum ha habido la inquietud ansiosa; con Phos. acid ha habido postración mental, y luego debilidad muscular; con ácido muriático la debilidad muscular aparece primero, y ha habido antecedentes de inquietud y la mente se ha mantenido más fuerte de lo que cabría esperar.
Con este gran agotamiento muscular, con la mandíbula caída y el paciente deslizándose hacia abajo en la cama, y pronto las deposiciones y la orina involuntarias, este remedio se impone a la mente. Debe llamarse debilidad paralítica.
Pronto se paraliza la lengua, así como los esfínteres de la vejiga y del recto. Parece estar eminentemente indicado para las formas más graves de fiebre zimótica cuando están presentes los síntomas anteriores. Finalmente queda inconsciente.
Ha habido algo de inquietud, pero nada parecido a Arsenicum y Rhus tox. Se niega a hablar porque le irrita hacerlo. Phos. acid tarda en responder a las preguntas por agotamiento mental, que le incapacita para pensar.
El vértigo sobreviene al mover los ojos y al acostarse sobre el lado derecho. Este vértigo se asocia a veces con enfermedad hepática. Un hombre robusto, pletórico, ictérico, de unos cuarenta años, había padecido mucho dolor en el hígado, con gran dolorimiento; sólo estaba cómodo acostado sobre el lado izquierdo; cuando se volvía boca arriba o sobre el lado derecho, aparecía de inmediato un vértigo angustioso, rompía en sudor abundante y se veía obligado a volver al lado izquierdo. Ácido muriático produjo una curación completa de este trastorno hepático, que había sido considerado grave.
La cefalea se agrava al mover los ojos y al incorporarse en la cama. Mejora caminando despacio. Cefalea occipital con visión turbia, agravada por el esfuerzo de ver. Pesadez en el occipucio. Entumecimiento en la frente. Dolorimiento en el occipucio. Sensación como si el cabello estuviera erizado. Calor en el vértice de la cabeza,
Hemianopsia vertical. Los síntomas oculares mejoran en la oscuridad. Dolor punzante. Ardor que se extiende del ojo izquierdo al derecho, mejorado por el lavado. Prurito en los ojos.
Hipoacusia; fuertes crujidos durante la noche. El sonido de las voces es insoportable. Zumbidos en los oídos.
La nariz está obstruida. Epistaxis en la tos ferina, en las fiebres zimóticas, en la difteria y en la escarlatina. Sangre oscura y pútrida por la nariz.
La mandíbula inferior cuelga en la fiebre tifoidea. El borde de los labios está seco, dolorido y agrietado. Ardor en los labios.
Boca y lengua cubiertas de saburra blanca.
Sordes en los dientes. Encías hinchadas y sangrantes. Los dientes se aflojan. Lengua seca, pesada, rígida y paralizada. Boca seca. Ulceración de la boca y de la lengua. Lengua roja. Coloración azulada de la lengua. Mucosa de los labios denudada.
Boca dolorida en lactantes de pecho. Boca sembrada de úlceras. Úlceras profundas con base negra. Violenta inflamación de la garganta. Sequedad de la garganta. Garganta rojo oscura con úlceras. Exudaciones blanco grisáceas. Exudaciones blancas semejantes a las de la difteria. Angina gangrenosa. Expulsa a carraspeos MUCOSIDAD fétida. Difteria con postración extrema.
Gran sed. Sed durante el escalofrío y ausencia de sed durante la fiebre. Aversión a la carne. Desea estimulantes. Eructos amargos y pútridos. Espasmos del esófago. Vómito agrio. Deglución involuntaria. Sensación de vacío en el estómago, no mejorada por comer. Sensación de vacío en el estómago y en el abdomen sin deseo de alimento. Sensación de vacío en el estómago desde las 10 de la mañana hasta la noche. Sensación de vacío en el abdomen por la mañana después de la deposición habitual y normal.
Indigestión; desfallecimiento; estreñimiento; confusión; somnolencia después de comer. Presión en el hígado. Dolorimiento y aumento del hígado. Plenitud y borborigmos en el abdomen.
Evacuaciones acuosas, involuntarias durante la micción. Las deposiciones pasan inadvertidas. Evacuaciones pardo oscuras, con sangre. Mucha flatulencia con las deposiciones. La urgencia se agrava por el movimiento. Disentería, con sangre pútrida y mucosidad. Hemorragia de los intestinos de sangre oscura y líquida. Prolapso anal durante la micción. Deseo de evacuar durante la micción. Marcada relajación y prurito del ano.
Hemorroides grandes, oscuras, de color púrpura, extremadamente sensibles al tacto. Inflamación de los tumores hemorroidales, calientes y pulsátiles; debe yacer con las extremidades muy separadas. Hemorroides sangrantes. Ardor y dolor cortante durante la deposición.
Ardor después de la deposición, mejorado por aplicaciones calientes, agravado por lavarse con agua fresca. Excoriación del ano. Fisuras.
La orina sale en chorro débil. Debe esperar mucho tiempo para que empiece a salir la orina; debe pujar hasta que el ano protruye. Esto concuerda con la debilidad muscular paralítica general del cuerpo. Flujo involuntario de orina y deposiciones en las fiebres adinámicas. Ardor y dolor cortante en la uretra durante la micción; después sigue tenesmo.
Impotencia; deseo sexual débil. Secreción uretral sanguinolenta y acuosa. Escroto azulado. Prurito del escroto no mejorado por el rascado. Borde del prepucio dolorido.
Sensación presiva en los genitales como si fuera a aparecer la menstruación. Menstruación demasiado temprana y abundante. Úlceras en los genitales con secreciones pútridas. No puede soportar el menor contacto, ni siquiera el de la sábana sobre los genitales.
Leucorrea con dolor de espalda. Fiebre puerperal con postración extrema, mandíbula caída, deslizamiento hacia abajo en la cama, loquios suprimidos. Deposiciones y orina pútridas e involuntarias.
Respiración corta con estertor después de beber. La respiración parece venir del estómago. Opresión del pecho.
Pulso lento y débil, con intermisión cada tercer latido.
Dolor presivo en la espalda. Sensación presiva, tirante y de cansancio en la región lumbar. Ardor en la columna.
Pesadez de los brazos. Entumecimiento y frialdad de los dedos por la noche. Extremidades inferiores lívidas. Úlceras pútridas en las piernas, con bordes ardientes. Hinchazón del tendón de Aquiles derecho. Pies fríos y azules. Ardor en las palmas y plantas. Hinchazón y ardor en las puntas de los dedos de los pies.
Dolores desgarrantes en las extremidades, mejorados por el movimiento. Dolor en las extremidades durante la fiebre intermitente.
Fiebre vespertina con escalofrío, con o sin sudor.
Escalofrío mezclado con fiebre. El cuadro de este remedio se encuentra en la fiebre tifoidea y en la fiebre amarilla. Sudor durante el primer sueño. Los síntomas empeoran al sudar.