Natrum muriaticum.
By John Henry Clarke — Diccionario de Materia Médica Práctica
Cloruro de sodio. Sal común. NaCl. Trituración. Solución.
Clínica
Enfermedad de Addison / Anemia / Aftas / Atrofia / Agotamiento mental / Catarro / Corea / Estreñimiento / Tos / Grietas en la piel / Debilidad / Depresión / Diabetes / Dispareunia / Hidropesía / Dispepsia / Epilepsia / Erisipela / Afecciones de los ojos / Fatiga ocular / Tez malsana del rostro / Flujo uretral crónico / Parálisis glosofaríngea / Bocio / Gonorrea / Gota / Cefalea / Afecciones del corazón / Hemiopía / Hernia / Herpes / Herpes circinado / Hipo / Enfermedad de Hodgkin / Hidroa / Hipocondría / Fiebre intermitente / Leucocitemia / Leucorrea / Erupción en los labios / Edema de los pulmones / Trastornos de la menstruación / Inflamación de la boca / Urticaria / Pediculosis / Ránula / Seborrea / Onanismo / Sonambulismo / Habla dificultosa / Espermatorrea / Irritación espinal / Bazo aumentado / Esterilidad / Estomatitis / Insolación / Gusto perdido; pervertido / Lengua con ampollas / saburral blanca; pesada / Parálisis del trigémino / Úlceras / Várices / Vaginismo / Vértigo / Verrugas / Tos ferina / Gusanos / Bostezos
Características
Si Nat. carb. es la sal típica del grupo Natrum (como Kali carb. lo es de los Kalis), Nat. m. es la más importante. Por potencia y amplitud ocupa el primer rango entre los remedios homeopáticos, pero tiene además una significación adicional, en que ejemplifica de manera notable el poder de la atenuación. Los problemas implicados en Nat. m. pueden considerarse, en cierto sentido, el pons asinorum de la homeopatía. Quienes son capaces de comprender de manera práctica los usos homeopáticos de este remedio difícilmente encontrarán en otra parte dificultades insuperables. Quienes no ven en Nat. m. más que 'sal común' pueden concluir que no tienen en sí 'la raíz del asunto'. A algunos puede parecer inconcebible que las atenuaciones de Nat. m. actúen independientemente, como curativas o patogenéticas, al mismo tiempo que se ingiere sal cruda en cantidad; y puede parecer que una cantidad infinitesimal de una sustancia que es componente necesario de nuestros tejidos no pueda tener acción alguna; pero este problema está constantemente ante el homeópata, y si no puede dominarlo respecto de Nat. m., no necesita devanarse los sesos intentando hacerlo en otra parte. Nat. m. ha sido extensamente experimentado, tanto en las trituraciones bajas como en las atenuaciones 30 y superiores, y estas últimas produjeron los efectos más marcados. He mencionado en el Prefacio una experiencia personal, que daré aquí con más detalle. Para un resfriado común que resultaba molesto tomé ocho glóbulos de Nat. m. 200. Al día siguiente el resfriado no estaba mejor, pero yo me sentía enfermo, y en seguida apareció una diarrea copiosa, a borbotones, acuosa, clara, de color pálido, que persistió algunos días, drenando todos mis tejidos y reduciendo mi peso en media stone (unos 3,2 kg) antes de que yo pudiera pensar en la causa. Entonces la dosis de Nat. m. acudió de golpe a mi mente, y enseguida empecé a oler un frasco de Sweet Nitre, el antídoto. La diarrea y todos los demás síntomas desaparecieron de una manera que nunca he olvidado; y la lección bien valió todo el sufrimiento padecido. Mi peso volvió tan rápidamente como había desaparecido. En Nat. m. se ilustra la acción antídotica de una sustancia en alta atenuación sobre el efecto de otra inferior. Gran número de personas se envenenan lentamente tomando cantidades excesivas de sal con sus alimentos; y por regla general es útil preguntar a los pacientes si son aficionados a la sal. Sin restringir la cantidad de sal ingerida, Nat. m. 30 antidotará la mayoría de los efectos de la sal cruda y permitirá al paciente reducir después la cantidad que toma. Pero el efecto de una potencia alta también puede ser antidotado por una más alta. Un paciente a quien di 1m desarrolló este síntoma nuevo: dolor sordo profundo en el hombro izquierdo y a lo largo del brazo; acostado sobre el lado derecho; sin sensibilidad dolorosa. Una sola dosis de c.m. lo suprimió rápidamente. es uno de los remedios adoptados por Schüssler de la homeopatía. Aunque llegó a él por una vía distinta, sus indicaciones son en su mayor parte idénticas a las de Hahnemann, y una exposición de ellas servirá para acentuar algunos puntos; y no hay necesidad de aceptar las teorías semimateriales de Schüssler como explicación plenamente suficiente de la acción del remedio, pues ni remotamente abarcan todo el campo. Dice Schüssler: 'El agua que se introduce en el canal digestivo al beber o con los alimentos entra en la sangre a través de las células epiteliales de la mucosa por medio de la sal común contenida en esas células y en la sangre, pues la sal posee la bien conocida propiedad de atraer el agua. El agua está destinada a humedecer todos los tejidos, es decir, las células. Toda célula contiene soda. El cloro naciente que se desprende del del líquido intercelular se combina con esta soda. El que resulta de esta combinación atrae el agua. Por este medio la célula se agranda y se divide. Sólo de esta manera pueden las células dividirse para formar células adicionales. Si no se forma sal común en las células, entonces el agua destinada a humedecerlas permanece en los líquidos intercelulares, y se produce hidremia. Tales pacientes tienen la cara acuosa, abotagada; están cansados y somnolientos y tienen inclinación a llorar. Son friolentos, padecen de extremidades frías, y tienen una sensación de frío a lo largo de la columna. Al mismo tiempo sienten un fuerte deseo de sal común. (Las células deficientes en sal claman por sal.) La sal común, de la cual consumen cantidades comparativamente grandes, no cura su enfermedad, porque las células sólo pueden recibirla en soluciones muy atenuadas. La sal común redundante presente en el líquido intercelular puede en tales casos hacer que los pacientes tengan sabor salado en la boca, y las secreciones patológicas de las mucosas, así como las excoriaciones de la piel, pueden ser corrosivas.' Las alteraciones en la distribución de la sal en las células causan: lagrimeo; salivación; dolor de dientes con salivación; diarrea acuosa; diarrea mucosa; falta de moco; catarro del estómago con vómito de moco; regurgitación acuosa; vesículas claras como agua en la piel o conjuntiva; estreñimiento. Hasta aquí Schüssler. Pero aunque su teoría sirve como medio útil de enlazar muchas características de , es necesario liberarse enteramente de ella para ver el remedio en toda la amplitud de su acción. Sólo una visión completa del cuadro sintomático puede dar eso. En la práctica alopática se usa principalmente en solución como ducha o pulverización en catarros nasales y otros, y en la mezcla de 'Brandy and Salt', en la cual se administran grandes cantidades de sal para las hemorragias pulmonares. La relación con el catarro, que Schüssler pone de manifiesto, es específica. Coriza excesivamente fluente, con muchos estornudos; nariz dolorida, especialmente el ala izquierda; herpes febril en labios y nariz; pérdida del olfato y del gusto, son indicaciones que he verificado repetidamente en resfriados agudos y en la tendencia a ellos. Con la coriza hay copioso lagrimeo; y tanto si Schüssler tiene razón como si no en la química del proceso, está indicado por las . ('Flujo de lágrimas con tos' es el síntoma-guía de Burnett para en la tos ferina, ., xviii. 179.) La característica del paciente lagrimoso de es que ella (o él) quiere estar sola; todo intento de consolarla la irrita más allá de lo soportable. 'Quiere estar sola para llorar.' 'Muy inclinada a llorar y a excitarse.' Incluso hay lágrimas con la risa. Pues, además de la tristeza, hay risa histérica; se ríe hasta llorar de cosas nada graciosas. La excitación de va siempre seguida de melancolía. La hipocondría y la histeria de generalmente marchan con el grado de estreñimiento; y es uno de los remedios más a menudo necesarios en esa afección. El síntoma más característico en este punto es la sensación de 'contracción del recto durante la deposición; heces duras al principio evacuadas con el mayor esfuerzo, lo cual produce desgarro en el ano, sangrado y dolorimiento; después también se eliminan deposiciones delgadas; estreñido un día sí y otro no'. También hay retención de heces; y sensación, después de la deposición, de que queda más por evacuar. responde igualmente bien al estreñimiento y a la diarrea cuando corresponden los síntomas concomitantes. El estreñimiento se encuentra a menudo asociado con anemia; con friolencia, pies fríos y escalofríos por la espalda; con indigestión como la que se observa en víctimas del onanismo: es uno de los remedios más útiles en tales casos. La tez sucia, de tinte terroso, 'rostro sucio' pese a cualquier cantidad de lavado, es una indicación adicional. La piel es grasienta por exceso de secreción sebácea. corresponde a afecciones debidas a pérdida de líquidos. Esto recuerda a , con la que tiene una relación antídotica muy importante. Ambas corresponden a los efectos del onanismo, las hemorragias y la pérdida de líquidos; ambas son remedios para la fiebre intermitente, y es el antídoto principal para los efectos de las sobredosis de y . Otra relación antídotica importante de es con Y aquí aparece otro hecho interesante, a saber, el paralelismo entre la acción química y la dinámica. La sal es el mejor antídoto para la intoxicación por nitrato de plata, pues transforma el nitrato de plata soluble en cloruro insoluble e inocuo. en las atenuaciones es también el mejor remedio para los malos efectos de ya se haya usado como cáustico o administrado como medicamento. Siempre que exista antecedente de cauterización y se haya usado , hará mucho bien. Oftalmía escrofulosa tratada localmente en vano con ; dolores de garganta que han sido cauterizados; los efectos locales y remotos de inyecciones uterinas de , o de cauterizaciones del os uteri. W. J. Guernsey (., vii. 127) refiere un caso notable de lo último. La Sra. P., de 32 años, se quejaba de un 'bulto' en la garganta que no podía tragar y, sin embargo, exigía esfuerzos constantes para hacerlo. al deglutir en vacío; sin embargo, al tragar alimento parecía tener que pasar por encima de un punto dolorido. fueron dados sucesivamente en vano. Recordando la admonición del , § 207, de investigar a qué tratamiento alopático ha sido sometido un paciente para descubrir si hay algo que corregir, Guernsey supo que la paciente había tenido una ulceración grave del útero que había sido 'quemada' varias veces y 'ahora estaba bien'. Había tenido un flujo muy profuso, pero se había detenido, y el mismo día había comenzado a 'atragantarse' con la afección de la garganta. Se dio 295m (F.). En pocos días la garganta estaba mejor y el flujo había vuelto, para gran horror de la paciente. Sin más tratamiento, tanto la garganta como el flujo vaginal se curaron. Lambert ha consignado (., vii. 144) varios casos de cefalea asociada con errores de refracción y la consiguiente fatiga ocular, curados con 30. Las cefaleas se advertían al despertar. En un caso era como una nube sobre el cerebro con intensa depresión y había durado diez años. Desapareció antes de que se corrigiera la visión. El efecto de vivir demasiado exclusivamente de alimentos salados, produciendo escorbuto, da una clave para el empleo de en muchas condiciones de degeneración sanguínea, hemorragia y trastorno cutáneo y ulceración. En las afecciones aftosas y ulcerativas de la boca es un remedio capital. La lengua característica de es o bien una lengua geográfica, con islas rojas; o bien una lengua limpia y brillante con espuma a lo largo de cada lado. Hay muchos síntomas característicos en relación con la lengua: sensación de pelo; entumecimiento y rigidez de un lado; pesadez, habla dificultosa. corresponde a niños que tardan en hablar. La lengua presenta ampollas; se pega al paladar. Sequedad de la boca y la garganta. Sed inextinguible. Náuseas. Vómito. La propiedad desecante de es general. Un efecto muy característico es la sequedad de vagina, con coito doloroso; aversión al coito (en la mujer); aversión a los hombres. Las menstruaciones pueden ser tempranas y abundantes; o escasas y retrasadas. corresponde a muchos casos de anemia, y especialmente al retraso en la primera aparición de la menstruación. Mucho peso hacia abajo y mucha leucorrea. Generalmente les acompaña dolor de espalda, y este dolor tiene la particularidad de que es por la presión; al acostarse apoyando la espalda sobre algo duro. Hay también sensibilidad de la espalda e irritación espinal. Con la menstruación hay por lo general cefalea, antes, durante o después. Las cefaleas de son intermitentes. Comienzan por la mañana, al primer despertar, y duran todo el día; o bien aparecen a las 10 u 11 a.m. Son por el esfuerzo mental. es uno de los primeros remedios para las cefaleas de las escolares. Cefalea con ceguera parcial. Cefalea mucho por la tos. Latidos; golpes como de pequeños martillos; dolor como si la cabeza fuese a estallar. La cefalea pulsátil tiene su análogo en las palpitaciones del corazón. es un gran remedio del corazón. Palpitación aleteante con sensación de desfallecimiento, acostado. En un caso de hipertrofia enorme con degeneración de la mayoría de las válvulas, la paciente me dijo que nada le aliviaba tanto como (que yo había dado por alguna afección incidental). Muy característico es el sentido de frialdad en el corazón o en la región precordial con temblor del corazón. Las sensaciones constrictivas recorren todo este remedio: en corazón; pecho; cuero cabelludo; garganta; recto; del ano (sensación como si el ano estuviera cerrado); calambres en el útero; vaginismo; contracción de los tendones isquiotibiales. Los síntomas paralíticos con entumecimiento son la contrapartida de éstos. tiene la sensación de hundimiento de los antipsóricos. Gran hambre, sin apetito. Come con apetito y, sin embargo, adelgaza. Pirosis después de comer. Adelgaza aunque vive bien. Apetito voraz pero enflaquece, especialmente alrededor del cuello. Hay algunos deseos y aversiones muy característicos: : cosas amargas; cerveza; alimentos feculentos; cosas agrias; sal; ostras; pescado; leche. : pan; carne; café; tabaco. Mientras come, sudor en la cara. Está cuando el estómago está vacío. Después de comer: eructos vacíos; náuseas; acidez; somnolencia; pirosis; palpitación; presión epigástrica y calor que irradia al pecho. Hipo violento. Las náuseas y los vómitos de se han aprovechado en las náuseas matutinas del embarazo. Una paciente, que decía que podía 'beberse la salmuera de un barril de caballa', fue curada con una sola dosis de (., xxiii. 385). es un gran remedio periódico. No sólo antidota la , sino que también causa intermitencias por sí mismo. Predomina la friolencia. Escalofrío de 10 a 11 a.m. con sed, bebe después de una comida; herpes febril alrededor de la boca. Fiebre con cefalea violenta; gran sed; náuseas; vómito; coloración azulada; desmayo; aversión a descubrirse. La fiebre puede presentarse sin escalofrío, de 10 a 11 a.m. El sudor la cefalea y otros síntomas aunque debilita; aversión a descubrirse. Hay muchas erupciones, herpes, hidroa, eccema. Eccema en los bordes del cabello, especialmente en la parte posterior de la cabeza. Verrugas en las palmas de las manos. Callos. Cicatrices dolorosas. es : personas caquécticas; ancianos; niños en la dentición; personas anémicas, cloróticas, con trastornos catarrales; tuberculosos; escrofulosos; hidrópicos; personas emaciadas. Entre las están: como si la cabeza estuviera demasiado pesada y fuera a caer hacia delante; como si se hubiera producido algún desplazamiento en la cabeza; como si soplara un viento frío a través de la cabeza; como si la frente fuera a estallar al toser; como si la cabeza estuviera en un tornillo de banco; dolor como de una cuerda alrededor de la cabeza, apretándose más y más; como si se clavara un clavo en el lado izquierdo de la cabeza. Como si los globos oculares fueran demasiado grandes; como si hubiera un cuerpo extraño en los ojos; como si el ojo estuviera siendo desgarrado para abrirlo. Como si un pequeño gusano se retorciera en la nariz. Sensación de pelo en la lengua. Astilla en la garganta. Tapón en la garganta. Como si hubiera que tragar por encima de un bulto. Dificultad para hablar, como si los órganos del habla estuvieran débiles. Como si un cuerpo extraño se atascara en el orificio cardíaco detrás del esternón. Al caminar, como si las vísceras abdominales estuvieran sueltas y tiraran hacia abajo. Como si hubiera una sustancia áspera, dura y extraña en el recto. Como si hubiera una cuerda entre el útero y el sacro en la parte posterior del fórnix. La espalda como golpeada; quebrantada. corresponde a los efectos de ir a la costa; y si los pacientes dicen que siempre están en la costa o que no pueden permanecer junto al mar, será probablemente el remedio. Estreñimiento en la costa. Pero en la costa también puede indicarlo. Hay gran deseo de aire libre y de lavarse con agua fría. calor de la estufa; de la habitación; del sol. en verano. La comida caliente el dolor de dientes. Aspirar aire el dolor de dientes; bebida fría el dolor de dientes. Le gusta estar cubierto pero eso no lo . Acostarse el vértigo, la cefalea, la constricción del cuero cabelludo; la tos; el aleteo del corazón. Acostado sobre el lado izquierdo . Moverse, el menor esfuerzo, . Ejercitar los brazos la respiración. Caminar . En los trastornos de espalda puede agacharse con facilidad, pero le duele enderezarse. esfuerzo mental; hablar; escribir; leer. después del sueño. Coito . La mayoría de los síntomas son por la mañana; después del sueño. de 10 a 11 a.m. durante la luna llena. por comer. por pan, alimentos ácidos, grasas, vino. después del desayuno. al pasar sin comidas regulares. tacto y presión. La sensación de plenitud es con ropa ajustada. La espalda acostándose sobre algo duro. frotando.
Relaciones
Antidotado por: oler Nit. sp. dulc.; Phos. (especialmente en el abuso de sal en los alimentos); Ars. (malos efectos de los baños de mar). Nux aliviará la cefalea si persiste, o la postración si se prolonga después de Nat. m. Antídoto de: Arg. n. (abuso de, como cáustico); Quinine (cuando las enfermedades continúan siendo intermitentes y los pacientes sufren de cefalea, estreñimiento, sueño perturbado); Apis (picaduras de abeja). Nat. m. no debe administrarse durante el paroxismo de fiebre. Complementarios: Apis, Sep., Caps. Nat. m. es el crónico de: Ign. (su análogo vegetal); también de Apis y Caps. Compatible: antes: Sep., Thuja; después: Kali m., Kali p., Kali s., Nat. sul., Calc. ph., Fer. p. Comparar: Borax, Nat. c., Nat. hyp., K. chl. En lengua geográfica, Ars., Rhus, K. bi., Tarax., Ran. s. (acidez). Hipocondría con indigestión, Nat. s. (la melancolía de Nat. m. sigue el paso del estreñimiento; la de Nat. s., el grado de la indigestión). Lloroso, Puls. (> consuelo), Sep., Ign. Cefalea de escolares, Calc., Calc. p. Cefalea que va y viene con el sol, Spi., Gels., Glo., Sang. Cefalea con ceguera parcial, K. bi., Ir. v. Semivisión, Aur., Lith. c., Lyc., Titan. Cefalea con tos, Caps., Bry., Sul. (Sul. occipucio, Nat. m. frente). Salida a chorros de orina con la tos, Fer., Scill., Caust., Pul. Apetito voraz y sin embargo enflaquece, Iod. (Nat. m., especialmente el cuello). Distensión del estómago > con ropa ajustada, Fl. ac. (opuesto a Lach., Hep.). Hidroa labial, Hep., Rhus, Ars., Camph. Herpes circinado, Sep., Bar. c., Tell. Escalofrío a las 10 a.m., Stn. (Stn. héctica, Nat. m. intermitente). Paralizado por emoción, Gels., Staph. Amenorrea, K. ca. (actúa cuando Nat. m. falla). Dolor de espalda, irritación espinal, K. ca. Sensación de frío alrededor del corazón, Petrol. Irritación espinal, Act. r. (Nat. m. > acostado horizontalmente, Act. r. < por el tacto). Sudor oleoso en la cara, Bry. Fiebres intermitentes, escalofrío que comienza en la región lumbar, Eup. pf.; Rhus (el escalofrío comienza en una pierna, o un muslo, o entre los hombros), Gels. (sube por la columna). Prolapso uterino, Sep., Lil. t. Sensación de cuerpo extraño en el ano, Sep. (bola). Constricción en el ano, Lach., Bell., Caust., Nit. ac., Ign., Op., Pho. Tristeza durante la menstruación, Lyc., Nit. ac., Sep. (Nat. m. < o > a las 10 a.m.). Puntadas en el corazón, Spi., Ars., K. ca., Carb. v. después del sueño, Lach., Sul. Sensación de desgarro ascendente del ano después de la deposición, Sep. Estomatitis, Caps., Sul. ac. Los sueños persisten después de despertar, Chi. Sabañones sólo en los pies, Lyc. Sensación de hundimiento a las 11 a.m., Sul. Mamas dolorosas antes de la menstruación, Calc., Con. Hernia umbilical con ausencia de urgencia, Bry., Ver. (con urgencia, Nux, Cocc.). Se ríe de cosas serias, Anac., Pho., Lyc., Plat. Llora si la miran, Kissingen. Sensación de pelo en la lengua, Sil. Cabeza y cara al descubrirlas, Nat. c., Lyc. Cefalea por fatiga ocular, Onos. (Teste incluye Nat. m. en su grupo Lycopod., con Viol. t. y Ant. c.)
Causas
Desengaño. Susto. Acceso de ira. Pérdida de líquidos. Masturbación. Lesión en la cabeza. Quinine. Cáustico lunar. Pan. Grasas. Vino. Alimentos ácidos. Sal.
1. Mente
Tristeza melancólica, que induce una recurrencia constante a recuerdos desagradables, y mucho llanto; todos los intentos de consolarla <. Obligada a llorar. Hipocondríaca, cansada de la vida. Sin alegría, taciturna. Gran tendencia a sobresaltarse. Precipitación, con ansiedad y aleteo del corazón. Prefiere estar sola. Antropofobia. Ansiedad respecto del futuro. Angustia, a veces durante una tormenta, pero esp. por la noche. Indiferencia, habla lacónica, hosquedad e ineptitud para el trabajo. Precipitación impaciente e irritabilidad. Timidez. Odio hacia personas que anteriormente la ofendieron. Irascibilidad y rabia, provocadas con facilidad. Inclinación a reír. Se ríe tan desmesuradamente de algo nada risible que le brotan lágrimas y parece como si hubiera estado llorando. Alegría e irritabilidad alternantes. Ríe desmesuradamente y no se la puede calmar. Dificultad para pensar; ausencia mental. Debilidad de memoria y excesiva olvidadiza. Descuido y distracción. Tendencia a cometer errores al hablar y escribir. Agotamiento mental, con insomnio, sombríos presentimientos. Agotamiento después de hablar, confusión cerebral. Incapacidad para la reflexión, y fatiga por el trabajo intelectual. Distracción; no sabe lo que debe decir. Torpeza.
2. Cabeza
Confusión dolorosa en la cabeza. Vacío de la cabeza con angustia. Cansancio en la cabeza. Vértigo, durante el cual todo parece girar ante los ojos, con tendencia a caer hacia delante, esp. al caminar y al levantarse de la cama. Vértigo: por la mañana; oprimiendo la cabeza hacia abajo al sentarse; al levantarse de la cama y al despertar; al agacharse; al darse vuelta (al volverse en la cama del lado der. al izq.); todo parece girar en círculo; con centelleo ante los ojos y embotamiento de la cabeza; y náuseas, la despertó a las 5 a.m., > acostada con la cabeza alta; al cruzar un puente de piedra parecía que las piedras se hundían bajo los pies; > al acostarse; guardando quietud; por aplicaciones frías. Tambaleo intermitente como vértigo; < al mover la cabeza, como una embestida desde el vértice a la frente, privándole por un momento de los sentidos. Ardor en el vértice. Vértigo, con sacudidas en la cabeza y mareo. Violenta cefalea, como si la cabeza fuese a estallar. Sensación de congestión de sangre a la cabeza; la cabeza se siente pesada. Puntadas a través de la cabeza, extendiéndose al cuello y al pecho. Calor en la cabeza, con enrojecimiento de la cara, náuseas y vómito. Cefaleas periódicas durante, después o antes de la menstruación. Cefalea por la mañana, al despertar; al volverse y al mover el cuerpo o la cabeza; al correr; o en aire frío; o después de ser contrariado. Pesadez de cabeza, todos los días, esp. en el occipucio, forzando a cerrar los ojos; < por la mañana; por el calor y el movimiento; > al sentarse, acostarse o sudar. Cefalea, como si la cabeza fuera a partirse; o como si estuviera apretada y comprimida, esp. al escribir. Accesos de cefalea, con náuseas y vómitos (eructos, cólico y temblor de las extremidades). Dolor y compresión en la cabeza, esp. en las sienes y sobre los ojos, < al fruncir el ceño. Tirones agudos y dolores lancinantes en la cabeza, esp. sobre los ojos, con deseo de acostarse y vista nublada. Sacudidas lancinantes a través de la cabeza. Latidos, pulsación y martilleo en la cabeza, esp. durante el movimiento, > acostado con la cabeza alta; > por el sudor. Dolor reumático (lacerante) en la cabeza, desde la raíz de la nariz hasta la frente, con náuseas, vómito, desaparición de la vista; < por la mañana al despertar del sueño, por esfuerzo mental y movimiento; > sentado quieto o acostado. Dolores pulsátiles y tironeantes en la frente. Sensación, al mover la cabeza, como si el cerebro vacilara. Sensibilidad dolorosa del cuero cabelludo, como excoriado. Contracción y movilidad del cuero cabelludo. Tendencia de la cabeza a enfriarse fácilmente. Sudor en la cabeza, esp. por la mañana y por la noche. Caspa en el cuero cabelludo. Gran sensibilidad del cuero cabelludo; con cara grasienta y brillante; sensibilidad de la frente y de los bordes del cabello; en habitación caliente, al aire libre. Erupción pruriginosa en el borde del cabello de la nuca. Caída abundante del cabello (apenas se toca, más en la parte anterior de la cabeza y las sienes), incluso de las patillas; y en los genitales, esp. durante el puerperio.
3. Ojos
Prurito en los ojos. Dolores lancinantes, escozor y ardor en los ojos. Inflamación de los ojos. Lagrimeo corrosivo (por la mañana). Lagrimeo frecuente. Secreción de humor en los cantos externos. Aglutinación nocturna de los ojos. Párpados continuamente rojos y ulcerados. Inflamación de los ojos con párpados ulcerados y moco glutinoso en los cantos (externos). Cierre espasmódico de los párpados, esp. por la mañana, al anochecer (durante el crepúsculo) y por la noche. Los ojos se fatigan al usarlos. (Cefalea asociada con fatiga ocular; esp. cefalea al despertar). Sensación como si los globos fueran demasiado grandes y comprimidos. Presión en los ojos al mirar fijamente cualquier cosa. Sensación de arena en los ojos, por las mañanas. Nublamiento de la vista al agacharse y caminar, así como al leer y escribir. Vista confusa, como por pelusa ante los ojos, o como mirando a través de un velo. Las letras aparecen confusas al leer. Diplopía. Hemiopía (perpendicular). Presbicia. Debilidad de la vista, como por amaurosis incipiente. Manchas negras, señales luminosas y chispas ante los ojos. Aspecto ígneo, en zigzag, alrededor de todas las cosas. Afecciones del ojo der.; de los ángulos de los ojos; pérdida momentánea de la vista. Miopía.
4. Oídos
Dolores lancinantes en los oídos. Pulsaciones y latidos en los oídos. Hinchazón y calor de los oídos. Secreción (de pus) por los oídos. Hipoacusia. Tintineo, zumbido, retumbo y murmullo en los oídos. Crujido doloroso en el oído al masticar. Prurito detrás de los oídos.
5. Nariz
Entumecimiento e insensibilidad de un lado de la nariz. Inflamación e hinchazón de la nariz, sólo de un lado (izq.), con dolor al tocarla. Sensación de perforación en los huesos de la nariz. Excoriación del interior de la nariz, con hinchazón de las alas internas. Costras y escamas en la nariz. Escamas en la nariz. Pérdida del olfato y del gusto. Estornudos abortivos. Obstrucción y sequedad de la nariz. Coriza seca, a veces sólo por la mañana. Coriza violenta, fluente o seca, con pérdida del olfato y del gusto, y estornudos. Hemorragia nasal (al toser por la noche) al agacharse. Sangre coagulada. Pústulas ardorosas y dolorosas debajo del tabique nasal, después confluyentes y cubiertas por una costra.
6. Cara
Cara amarillenta, pálida, lívida, terrosa. Cara brillante, como grasienta. Hinchazón de la cara. Prurito y erupción de granos en la cara y la frente. Calor en la cara. Dolores en la apófisis cigomática, durante la masticación, como de ulceración. Labios secos, agrietados, cuarteados, o excoriados y ulcerados, con costras, y erupción ardorosa y punzante. Herpes febril en los labios. Úlcera en la mejilla (izq.). Hormigueo y entumecimiento de los labios. Erupción herpética alrededor de la boca. Hinchazón de los labios. Vesículas sanguinolentas en la superficie interna del labio superior, con dolor ardoroso al tocarlas. Erupción granulosa y ulcerada en el mentón. Hinchazón frecuente de las glándulas submaxilares.
7. Dientes
Dientes muy sensibles al aire y al tacto. Dolor tironeante, como de extracción, en los dientes, extendiéndose al oído y la garganta, después de una comida y por la noche, con hinchazón de la mejilla. Lancinaciones, perforación y pulsación en los dientes cariados. Flojedad y caries de los dientes. Fístula en las encías. Encías hinchadas, que sangran fácilmente, y muy sensibles a las cosas frías o calientes. Inflamación pútrida de las encías. Úlceras en las encías.
8. Boca
Úlceras y vesículas en la lengua y en la boca, con escozor ardoroso, y dolor por el contacto con alimentos y bebidas. Ampollas como perlas alrededor de la boca; esp. en la fiebre intermitente. Hemoptisis. Habla dificultosa a consecuencia de la pesadez de la lengua. Una mitad de la lengua entumecida y rígida. Lengua rígida y, junto con el paladar duro, extraordinariamente seca. Sensación prolongada como de un pelo en la lengua. Sequedad de la boca, los labios y esp. de la lengua. Ardor en la punta de la lengua. Lengua geográfica; manchas insulares rojas; herpes circinado en el lado der. Lengua: limpia, brillante, con burbujas de saliva espumosa a lo largo de los lados; limpia delante, sucia atrás; ancha, pálida, abotagada, con saburra pastosa. Hinchazón debajo de la lengua, con dolores punzantes; ránula. Entumecimiento en los labios y en un lado de la lengua (parálisis trifacial y glosofaríngea). Salivación copiosa; saliva salada.
9. Garganta
Sensación, al deglutir, como de un tapón en la garganta. Espasmos en la garganta. Hinchazón; sensación de constricción y puntadas en la garganta. Dolor de garganta de larga duración, con sensación como si tuviera que tragar por encima de un bulto. Inflamación de la garganta, con dolor lancinante y ulceración. Expectora moco al carraspear, esp. por la mañana. Carraspeo frecuente de moco de sabor salado. Hinchazón de las glándulas cervicales.
10. Apetito
Pérdida del gusto (y del olfato). Sabor amargo en la boca. Sabor pútrido o ácido, como en ayunas. Sabor pútrido del agua. Sabor persistente de los alimentos, esp. de los ácidos. Sed continua, a menudo con náuseas, distensión del abdomen y otros síntomas desagradables después de beber. Pérdida de apetito, esp. por el pan, y repugnancia al humo del tabaco. (Vómitos del embarazo con aversión al pan). Disgusto por la comida, esp. cuando es grasa. Sufrimientos por alimentos ácidos, por pan, grasas y vino. Apetito desmesurado por la tarde y por la noche. Bulimia, sin apetito, con plenitud y saciedad, por poco que se haya comido. Deseo de ácidos. Ansia de alimentos y bebidas amargas. Sudor en la cara durante una comida. Después de una comida, eructos vacíos, náuseas, plenitud e hinchazón del abdomen y del estómago, somnolencia, cabeza confusa, acidez en la boca, y pirosis, palpitación, y pulso intermitente o acelerado. Eructos desagradables después de comida grasa o leche.
11. Estómago
Eructos, con sabor de los alimentos. Hipo violento. Sensación como si un cuerpo extraño estuviera atascado en el cardias y detrás del esternón. Eructos ácidos y acre, a veces con sabor de los alimentos. Pirosis, que asciende desde el estómago. Náuseas, esp. por la mañana. Regurgitación acuosa, con sensación giratoria en el estómago, seguida a veces de vómito agrio de alimentos. Vómitos de alimentos y bilis. Dolor de estómago por la mañana, o durante el día, con náuseas, y desfallecimiento súbito. Presión en el epigastrio, como si hubiera un cuerpo duro en el estómago. Epigastrio hinchado y doloroso, al tocarlo y presionarlo, como si estuviera ulcerado. Calambres constrictivos en el estómago, a veces con náuseas. Sacudidas y retorcijones en la boca del estómago. Pulsación en el epigastrio. Manchas rojas en la boca del estómago.
12. Abdomen
Tirones, tensión, presión, pellizcos y dolores lancinantes en la región hepática (inflamación crónica del hígado). Dolor, dolores lancinantes y presión en la región esplénica. (Reduce el tamaño del bazo agrandado). Calambre en el diafragma al agacharse. Inflamación del abdomen. Hinchazón del abdomen. Malestar tenso, opresivo e hipocondríaco en el abdomen. Dolor opresivo en el abdomen. Dolores tironeantes y constrictivos en el abdomen, como dolores de parto. Cortaduras y pellizcos diarios en el abdomen, a veces por la mañana y por la noche. Rigidez en el lado izq. del abdomen. Encarcelamiento de flatos, a veces por la noche. Cólico con náuseas > por la descarga de flatulencia. Retumbos fuertes y borborigmos en el abdomen. Ardor en los intestinos. Dolor en el anillo inguinal al toser, extendiéndose a los testículos, como si los cordones espermáticos fueran a desgarrarse. Protrusión de hernia.
13. Deposición y ano
Estreñimiento, a veces prolongado, o cada segundo día. Esfuerzo frecuente, urgente e infructuoso para evacuar, o evacuación escasa. Deposiciones difíciles de expulsar, duras, secas, desmenuzables, como estiércol de oveja. Evacuaciones duras y fragmentadas. Difícil evacuación de las heces, a menudo con desgarro y dolores lancinantes en recto y ano. Evacuaciones demasiado frecuentes. Relajación prolongada del vientre. Diarrea como agua, con cólico. Estreñimiento y diarrea alternantes, deposiciones irregulares e insatisfactorias. Diarrea, con cólico, y evacuación de materia mucosa. Diarrea acuosa indolora. Evacuaciones involuntarias. Salida de sangre durante las evacuaciones. Ardor en el ano y el recto, durante y después de las deposiciones. Dolores lancinantes, excoriación y pulsación en el recto. Constricción espasmódica, y sensación de contracción en el recto. Prolapso rectal, y dolor ardoroso en el ano, con rezumamiento de materia sanguinolenta e icorosa. Tumores hemorroidales dolorosos y lancinantes en el ano. Excoriación en el ano y entre las nalgas, esp. al caminar. Tiñas en el ano. Lombrices.
14. Órganos urinarios
Necesidad frecuente y urgente de orinar, día y noche, a veces cada hora, con emisión copiosa. Emisión involuntaria de orina, a veces al toser, caminar, reír o estornudar. Emisión nocturna de orina. Orina clara, con sedimento rojo, semejante a polvo de ladrillo. Salida de moco por la uretra, después de la emisión de orina. Salida de moco por la uretra durante y después de la micción, causando prurito y escozor. Salida de moco por la uretra, que a veces es amarillento, como en la gonorrea. Después de la micción, contracción espasmódica en el abdomen; ardor, tirones y cortaduras en la uretra. Durante la micción, puntadas en la vejiga, escozor, ardor en la uretra; escozor y dolorimiento en la vulva. Orina oscura, como café, o negra.
15. Órganos sexuales masculinos
Prurito, tiñas y excoriación entre el escroto y los muslos. Prurito y dolores punzantes en el glande y el escroto. Secreción detrás del glande, como en blenorragia balánica. Fimosis. Excitación excesiva de los órganos genitales y de las sensaciones amatorias; o embotamiento del deseo sexual. Falta de energía durante el coito. Impotencia. Poluciones después del coito. Fuerte olor fétido de los órganos genitales. Hidrocele. Caída del vello púbico.
16. Órganos sexuales femeninos
Presión y peso general hacia los órganos genitales todas las mañanas; tiene que sentarse para impedir el prolapso. Prolapso uterino con dolor en los lomos, > en decúbito supino; cortadura en la uretra después de la micción. Catamenios prematuros y abundantes; o retardados y escasos. Esterilidad, con menstruación demasiado temprana y demasiado abundante. Catamenios prolongados. Supresión de los catamenios. Dificultad en la aparición de la primera menstruación. Cefalea antes, durante y después de los catamenios. Antes de los catamenios, hosquedad e irritabilidad. Al comienzo de los catamenios, tristeza. Durante los catamenios, calambres en el abdomen. Escupe sangre en el nisus menstrual; saliva sanguinolenta. Prurito en los órganos genitales. Repugnancia al coito. Coito: doloroso por sequedad de la vagina; ardor y escozor durante el mismo; en mujeres anémicas con boca seca y piel seca. Leucorrea, con cefalea, disposición a diarrea, cólico y evacuaciones mucosas. Leucorrea acre (verdosa) (aumento de la secreción al caminar), con color amarillento de la cara. Abundante secreción de moco transparente, blanquecino y espeso desde la vagina. Vulvitis con caída del vello. Prurito de las partes externas con caída del vello. Granos en el monte de Venus. Náuseas y vómitos durante el embarazo; vómitos matutinos con vómito de flema acuosa y espumosa. Durante el embarazo: disuria; albuminuria; ansia de sal; congestión al pecho; palpitación; hemorroides; tos; escape de orina. Parto lento, dolores débiles, aparentemente por sentimientos tristes y presentimientos. Pérdida de cabello en los niños o durante la lactancia. El niño rehúsa el pecho; boca dolorida de la nodriza. Dolores lancinantes en las mamas. Puntadas debajo de los pezones. Puntada sorda debajo del pezón der., también en el abdomen. Mamas sensibles al menor contacto.
17. Órganos respiratorios
Ronquera, y sensación de sequedad en la laringe. Tos seca con traqueteo en el pecho. Acumulación de moco en la laringe por la mañana. Pecho cargado por catarro y tos. Tos excitada por cosquilleo en la garganta, o en el epigastrio, día y noche, esp. al caminar o al inspirar profundamente. Tos por la mañana. Tos sofocante, espasmódica, en la cama, por la noche. Tos corta, crónica, con expectoración de moco e hinchazón en el pecho. Tos, con expectoración de moco sanguinolento. Tos, con expectoración sanguínea, arcadas y vómito. Dolores en la cabeza, al toser, como si la frente fuera a estallar. Tos ferina causada por cosquilleo en la garganta o en la boca del estómago, con expectoración (sólo por la mañana) de moco amarillo o estriado de sangre, con dolor violento en la cabeza, o con sacudidas; latidos y martilleo en la cabeza; micción involuntaria; puntadas en el hígado. Las lágrimas corren por el rostro cada vez que tose (tos ferina). Aliento: caliente; ofensivo. Falta de aliento, esp. al caminar deprisa. Respiración dificultosa, esp. durante el trabajo manual, > al ejercitar los brazos y al aire libre. Respiración sibilante en la cama, por la noche.
18. Pecho
Dolores en el pecho (disnea al subir escaleras y respiración corta), como causados por tensión interna. Puntadas en el pecho y los costados con respiración corta, esp. al inspirar largamente. Respiración corta y pecho apretado, y como si hubiera un palo de madera seco en la garganta, con tos. Dolores lancinantes en el pecho y en los costados del pecho, con respiración impedida, a veces al inspirar plenamente, y al toser.
19. Corazón
Palpitación ansiosa y violenta del corazón con cada movimiento del cuerpo, pero principalmente al acostarse sobre el lado izq. Después de comer, respiración impedida, con palpitación violenta. Dolor a sacudidas y lancinante en la región del corazón. Movimiento aleteante del corazón. Palpitación irregular e intermitente del corazón. Movimiento brusco del corazón. Agrandamiento del corazón.
20. Cuello y espalda
Dolor, rigidez y tensión en la nuca. Puntadas en el cuello y la parte posterior de la cabeza. Rigidez dolorosa del cuello. Garganta y cuello adelgazan rápidamente, esp. durante las afecciones veraniegas. Bocio de gran tamaño. Escamas bajo las axilas. Costras en la axila; dolorimiento doloroso de las glándulas cervicales al toser. Ingurgitación de las glándulas axilares. Dolor contusivo y sensación de parálisis en el sacro, esp. por la mañana. Debilidad paralítica casi todo el día, > por estar acostado, < por comer. Dolores lancinantes, cortantes, y pulsación violenta en la región sacra. Dolor lacerante a través de los lomos y las caderas. Dolores nocturnos de espalda. Hipersensibilidad de la columna. Dolor de espalda > al acostarse sobre algo duro. Laxitud, tensión opresiva y tirones en la espalda.
22. Extremidades superiores
Dolores como de torcedura en las articulaciones de los hombros y de los dedos. Laxitud y pesadez paralítica de los brazos. Dolor contusivo en los brazos y las manos, pero esp. en las articulaciones de los hombros (sensación de incapacidad funcional y de esguince), que impide elevar o mover los brazos. Dolor terebrante en los brazos. Sacudidas en el codo. Lancinaciones en los músculos y articulaciones de manos y dedos. Manchas parduscas en el dorso de la mano. Verrugas en las palmas. Piel de las manos seca y agrietada, esp. alrededor de las uñas. Frialdad de las manos. Calambre en brazos, manos, dedo y pulgar. Sudor en las manos. Dificultad para doblar las articulaciones de los dedos. Entumecimiento y hormigueo en los dedos. Hormigueo en las manos (y los pies), esp. en las articulaciones y las puntas de los dedos de manos y pies. Temblor de las manos al escribir. Hinchazón de la mano der. Numerosas hendiduras en las uñas. Padrastros. Ronchas blanquecinas en brazos y manos. Panadizo.
23. Extremidades inferiores
Dolor como de torcedura en las caderas, con dolores lancinantes. Dolores tironeantes en muslos, rodillas y piernas. Inquietud y sacudidas en las extremidades (en las piernas, obligando a moverlas constantemente). Debilidad paralítica de las piernas, y esp. de la articulación del pie. Dolor como si las rodillas y los tobillos estuvieran torcidos. Debilidad y temblor de las extremidades inferiores, al levantarse de un asiento, > por caminar continuamente. Sacudidas de los músculos de los muslos. Tensión en los pliegues de las extremidades y sensación como si los tendones estuvieran acortados; contracción dolorosa de los tendones isquiotibiales. Dolor como de torcedura en las articulaciones de la rodilla y del pie. Laxitud en las rodillas y las pantorrillas. Calambres en las piernas y las pantorrillas. Tiñas en los huecos poplíteos. Tensión en las piernas y las pantorrillas. Gran pesadez en las piernas y los pies. Ardor en los pies. Hinchazón de los pies. Frialdad de los pies. Dolor como de ulceración en los maléolos, al apoyar el pie y al tocar las partes. Sensación como si el miembro se hubiera dormido (pies, dedos). Supresión del sudor de los pies. Enrojecimiento del dedo gordo, con tirones agudos y dolores lancinantes, al caminar, y después de estar mucho tiempo de pie. Tiñas en los maléolos. Callos en los pies, con dolores lancinantes y terebrantes.
24. Generalidades
Tirones opresivos en las extremidades. Rigidez de todas las articulaciones, que crujen al moverlas. Contracción de los tendones (músculos acortados). Sacudidas en los músculos y las extremidades. Sacudidas del lado der. y de la cabeza. Tendencia a la luxación y a distenderse la espalda. Antiguos esguinces. Parálisis. Hinchazón de glándulas. Hongo hematodes; pólipo; padrastros. Accesos de malestar, esp. por la mañana o por la noche, con náuseas, debilidad, palidez mortal de la cara, cefalea, entumecimiento de las extremidades, deseo de acostarse, etc. Malos efectos de un desengaño. Después de un susto, corea. Después de un acceso de ira, parálisis. Los síntomas se manifiestan, se renuevan o <, generalmente al acostarse, y esp. por la noche o por la mañana; y son > al incorporarse en la cama. Los dolores nocturnos suspenden la respiración y ocasionan una especie de semiparálisis lateral. Ebullición general de la sangre, con pulsación por todo el cuerpo, al menor movimiento. Temblor de todo el cuerpo, causado por fumar tabaco. Congestión en cabeza, pecho y estómago, con frialdad de las piernas. Obstrucción por inactividad de los intestinos. Afecciones de la boca del estómago; del recto; de la pared abdominal. Orina rojiza; molestias después de orinar. Malestar e incomodidad después de hablar prolongadamente. Gran relajación de todas las fuerzas físicas y morales, después de la fatiga. Pesadez e indolencia, esp. después de haberse levantado por la mañana, con repugnancia al movimiento y a caminar. Doloresimiento excesivo y laxitud en las extremidades, esp. por la mañana, y al estar sentado. Debilidad histérica; por la mañana en la cama. Gran debilidad. Debilidad y agilidad alternantes en las extremidades. Gran emaciación (más del cuerpo que de la cara). Tendencia a resfriarse. Inquietud en el cuerpo, con escalofríos.
25. Piel
Erupción miliar, con dolor lancinante. Prurito y pinchazos en la piel. Erupción sobre todo el cuerpo, con sensación punzante en la piel. Tiña roja en el hueco de las rodillas. Dolor y enrojecimiento de una antigua cicatriz. Piel de las manos, esp. alrededor de las uñas, seca, agrietada; padrastros. Ronchas blanquecinas en brazos y manos. Tubérculos pruriginosos. Urticaria después de ejercicio violento (prurito). Tiñas. Forúnculos. Exantema en la boca; labios; en fiebre intermitente cuando hay grandes manchas exantemáticas que parecen grandes guisantes, en los labios (herpes febril); los labios parecen hinchados. Verrugas; en las palmas de las manos. Panadizo. Várices. Callos.
26. Sueño
Gran somnolencia durante el día, con bostezos frecuentes. Sueño tardío, e insomnio por la noche, con esfuerzos ineficaces para dormirse. Dificultad para volverse a dormir, por la noche, después de despertarse. Dificultad para despertar, y lassitud excesivamente soñolienta temprano por la mañana. Sueño agitado, lleno de sueños vívidos y lascivos, con erecciones prolongadas y poluciones. Sueños ansiosos, angustiantes, con lágrimas y habla durante el sueño. Sueños espantosos de disputas, asesinatos, fuego, ladrones, etc. Sueños de ladrones en la casa, causando una impresión tan fuerte que el paciente se despierta y no puede volver a dormirse hasta que se ha registrado la casa; sueños fantásticos. Sueños de sed ardiente; se sobresalta y habla en el sueño y se agita. Sueños que siguen poseyendo la mente después de despertar, y que se cree que son realidades. Ebullición de la sangre por la noche, con calor ansioso (sudor, violentos latidos de las arterias) y palpitación del corazón. Pesadilla. Sonambulismo. Por la noche, dolores de espalda, estremecimientos, al parecer nerviosos, emisión frecuente de orina, cefalea, cólico, padecimientos asmáticos, y gran angustia corporal.
27. Fiebre
Estremecimientos internos frecuentes. Escalofrío continuo y falta de calor vital. Predomina el escalofrío; friolencia interna, como por falta de calor vital, con frialdad glacial de manos y pies (por la noche). Friolencia continua desde la mañana hasta el mediodía. Escalofríos, con y sin sed. Temblor y estremecimientos, con somnolencia, seguidos de ligero sudor. Sofocos y escalofríos alternantes, con cefalea; friolencia sobre la espalda y sudor en las axilas y en las plantas de los pies. Calor continuo por la tarde, con cefalea violenta e inconsciencia; mejoran gradualmente durante el sudor que sigue. Sudor violento > los síntomas dolorosos presentes durante la fiebre. Sudor debilitante, de olor algo agrio. Friolencia con cefalea creciente en la frente todos los días a las 9 a.m. hasta el mediodía; después calor con sudor y sed que aumentan gradualmente, disminuyendo luego la cefalea poco a poco. Calor con sed ardiente. Abatimiento antes de la fiebre. Antes del escalofrío, cefalea; durante el escalofrío, respiración corta, bostezos y deseo de dormir. Durante el calor, cefalea violenta, mareo, nublamiento de los ojos, vértigo y enrojecimiento de la cara. Fiebre, con dolores en los huesos, dolor de espalda, tez amarillenta, cefalea, debilidad, sabor amargo en la boca, ulceración en las comisuras de los labios, pérdida de apetito, presión en la boca del estómago, con gran sensibilidad de esa parte al tacto; fiebre cotidiana o terciana, comenzando generalmente por la mañana con escalofríos, seguidos de calor y sed. Por la mañana, friolencia durante tres horas, con uñas azules y castañeteo de dientes; le sigue calor, que dura otro tanto, acompañado de oscurecimiento de la vista, puntadas en la cabeza, mucha sed, dolor de espalda, seguido de sudor. [Fiebre intermitente, fiebre al mediodía, generalmente de 9 a 11, escalofrío duro, gran sed de grandes cantidades de agua, deseo de alimentos salados, cefalea durante el calor, sudor profuso y apirexia completa dejando languidez y debilidad. Agrandamiento de bazo e hígado y estreñimiento obstinado. La fiebre perniciosa y la fiebre con anemia a menudo se benefician con Nat. m. (Majumdar)]. Fiebre tifoidea, con debilidad, sequedad de la lengua y sed intensa. Pulso irregular y a menudo intermitente (esp. al acostarse sobre el lado izq.). Pulso a veces rápido y débil, otras lleno y lento. Las pulsaciones sacuden todo el cuerpo. Fiebre intermitente: friolencia con gran sed; después gran calor con sed violenta y cefalea excesiva; al fin sudor profuso. Fiebres intermitentes después del abuso de Chininum sulph. (< durante el estadio caliente). Durante la apirexia: puntadas alrededor del hígado; languidez; emaciación; herpes febril en los labios. Sudor por la mañana. Sudor profuso, provocado con demasiada facilidad por el movimiento. Después de pasar la fiebre el paciente desea conservar la posición recumbente, no se 'siente capaz' de levantarse ni de ocuparse de nada.